Nos organizamos como cooperativa educativa, y las familias y profesionales del pueblo sostenemos y guiamos el proyecto en colaboración.
Somos una comunidad formada por 754 alumnos y alumnas, 457 familias y 67 profesionales. Creada en 1971 por un grupo de familias euskaltzales de Bergara, año tras año hemos construido mediante el trabajo comunitario una casa que ofrece una educación integral de 0 a 18 años, nuestra segunda casa.
Somos una entidad declarada de Utilidad Pública, porque nacimos del pueblo y estamos al servicio del pueblo. Además, tenemos carácter público y somos una cooperativa sin ánimo de lucro.
Aranzadi Ikastola es una iniciativa popular y, aunque no depende directamente de la administración, ofrece un servicio público, porque está abierta a todo el mundo, porque está gobernada por la ciudadanía, porque no tiene ánimo de lucro y porque trabaja en colaboración con diversas entidades del pueblo.
Las 115 ikastolas de Euskal Herria formamos Ikastolen Elkartea. Precisamente, para preservar y fortalecer el euskera y la cultura vasca más allá de los límites administrativos de nuestro pueblo. Compartimos un proyecto educativo y popular común y, con el Currículum Vasco como eje, creamos y desarrollamos pedagogía y materiales didácticos propios.
El modelo educativo de las ikastolas es una propuesta centrada en el desarrollo de la persona. Esto significa que entendemos que nuestra labor consiste en ayudar a la persona a desarrollarse en todas sus dimensiones —social, cognitiva, motriz, emocional, existencial…—, más allá de ayudarle a construir conocimientos en ámbitos diversos.
Es decir, más allá de aprender a hacer, desarrollamos una propuesta educativa para aprender a ser. De hecho, creemos que el éxito de los pueblos y las naciones no se mide únicamente por lo que saben las personas que conforman su sociedad, sino por la calidad humana de esas personas.
Tenemos el compromiso de educar personas euskaldunes, emprendedoras-decididas, cooperativas y transformadoras, con fortaleza interior, para que desarrollen esas características y ese sistema de valores a lo largo de toda la vida.
MODELO DE IKASTOLA
La ikastola es una praxis de autoorganización comunitaria cuyo objetivo es crear y desarrollar una educación euskaldun, y que desde la colaboración ha construido un modelo educativo propio en los siete territorios de Euskal Herria.
Las ikastolas ofrecemos una tercera vía en la educación, al margen de la lógica de lo público y lo privado. Esa vía es la de la titularidad social, y se basa en la participación de la sociedad civil. Creemos en el modelo comunitario, en el que, además de la administración pública, la ciudadanía tendremos la palabra y la decisión sobre el proyecto educativo.
EN BERGARA, LAS Y LOS BERGARESES
Cada ikastola ha construido su propio camino en su pueblo. Nosotros, en Bergara, trabajamos un proyecto habitable para las y los bergareses. Nuestro pueblo, con sus características y realidades, tiene varios retos, y la Ikastola es una herramienta para darles respuesta.
Tenemos el compromiso de ayudar a construir una Bergara más euskaldun, sostenible, inclusiva, feminista, solidaria, equilibrada y accesible. Por eso, contamos con alianzas con redes, iniciativas y colectivos del pueblo.
Para construir el pueblo, creemos que el camino más adecuado es que las decisiones sobre la educación de las niñas, niños y adolescentes de Bergara estén en manos de las y los bergareses, y la Ikastola nos ofrece esa posibilidad.
ARANZADI ES...
La cuna del euskera. Vivimos Bergara, nuestro pueblo, desde el euskera y en euskera.
La simbiosis entre la ikastola y la familia. Confianza, colaboración y metamorfosis.
El laboratorio de ideas transformadoras. Una cantera para aprender a desaprender lo aprendido.
Una comunidad viva, movimiento, cooperación, solidaridad y empatía.
La segunda casa de muchas familias de Bergara. Cercana, llena de cariño.
Un espacio libre, refugio de proyectos de vida libres y caminos propios.
Calidad. Una puerta para conocerse y desarrollarse.
Pedagogía, escucha mutua.
FUTURO
Tan importante como imaginar qué futuro queremos dejar a nuestras niñas, niños y jóvenes es pensar qué tipo de personas queremos para el futuro. Por eso, nuestra actividad se basa en un modelo de persona.
TRANSFORMACIÓN
La vocación de las ikastolas es educar ciudadanas y ciudadanos que transformen y mejoren la sociedad. Para ello, Aranzadi acompañará el trabajo de las siguientes cinco características: euskaldunidad, fortaleza interior, emprendimiento decidido, transformación y cooperación.