Durante los seis primeros años de vida, el niño o la niña tiene su mayor potencial de desarrollo. En esta etapa empezará a trabajar las capacidades de la inteligencia, los rasgos de personalidad, las habilidades corporales y las bases para la socialización y las relaciones. Por eso, trabajamos el proyecto pedagógico hIZAN, basado en la Pedagogía de la Confianza.
El niño o la niña necesita confianza para sentirse seguro consigo mismo y con quienes le rodean, y esa seguridad le permitirá ampliar su conocimiento y saber. De este modo, no solo interiorizará las competencias trabajadas, sino que las utilizará para responder de manera eficaz a situaciones reales de la vida.
METODOLOGÍA
A primera hora de la mañana, los niños y niñas cuentan con un tiempo de circulación autónoma. Es un espacio importante para que el niño o la niña conecte con las necesidades que tiene en ese momento al inicio del día. Quienes necesitan movimiento tienen a su alcance las construcciones de los pasillos, el tobogán y las escaleras, por ejemplo. Quienes necesitan estar tranquilos o mirar hacia su interior, en cambio, cuentan con espacios adecuados para ello: rincones de calma, biblioteca, material manipulativo...
A través de la práctica pedagógica que desarrollamos en el día a día, trabajamos las inteligencias múltiples. Tenemos los espacios organizados por zonas, y cada zona está equipada con materiales para desarrollar una inteligencia. El niño o la niña decide, según sus intereses, en qué zona quiere participar, y el profesorado cumple la función de acompañante, ofreciendo medios para impulsar su desarrollo integral —la mirada de la persona adulta—.
Además, trabajamos por proyectos. Diseñamos proyectos propios de diversas disciplinas e inteligencias, partiendo de los intereses de los niños y niñas. Utilizamos esos proyectos para trabajar objetivos pedagógicos concretos, y tienen un gran impacto en la motivación de los niños y niñas. Nos vinculamos al momento y al tema, y en el camino de aprendizaje superan diversos retos.
En nuestra manera de hacer tiene una importancia fundamental la interacción entre edades. No es un objetivo en sí mismo, sino un medio para alcanzar los fines que perseguimos. Por tanto, el equipo docente decide cuándo y cómo llevar a cabo la interacción entre edades. Por ejemplo, está garantizada todos los días en el tiempo de circulación autónoma —de lunes a jueves por ciclos, y los viernes todos juntos—, y también en el momento del almuerzo de media mañana —con el alumnado de 6.º de Educación Primaria—. Además, con frecuencia compartimos proyectos relacionados con la ciencia con el alumnado de Primaria y Secundaria, así como proyectos en torno al euskera y la oralidad.
Cada grupo de aprendizaje cuenta con dos referentes, ya que las tutorías compartidas nos permiten realizar una observación más integral del niño o la niña, así como construir la relación entre el niño o la niña y la persona adulta desde diferentes perspectivas.
Contamos con un equipo docente joven y estable, con un profundo compromiso con el proyecto. Es de enorme importancia que la relación entre el profesorado y el niño o la niña sea sólida y de calidad, ya que el proceso de escolarización de los niños y niñas suele ser complejo. Al mismo tiempo, tampoco suele ser fácil para las familias, y ese camino debemos recorrerlo conjuntamente.
Contar con un referente fijo ayuda mucho a crear una situación favorable y transmite seguridad al niño o la niña.
Para que el niño o la niña pueda vivir un desarrollo armónico, la psicomotricidad trabaja el juego, la expresión libre y la espontaneidad.
PSICOMOTRICIDAD EDUCATIVA
Todos y cada uno de los niños y niñas de 2, 3, 4 y 5 años de la Ikastola tienen, todas las semanas y dentro del horario escolar, una sesión de psicomotricidad educativa con una psicomotricista profesional.
Actualmente, en el equipo docente de Educación Infantil y Primaria contamos con tres psicomotricistas educativas y una psicomotricista terapeuta, y otras tres docentes están realizando esos estudios en la escuela Luzaro. [El vídeo que podéis ver está grabado en 2023]
Son tres los objetivos principales de la práctica psicomotriz: por un lado, que el niño o la niña se abra al mundo a través de la comunicación y las relaciones. Por otro, que tenga la oportunidad de construir y vivir un mundo creativo mediante el juego. Y, por último, ofrecer recursos para que el niño o la niña viva un proceso de crecimiento autónomo y genere confianza en sí mismo.
El objetivo de la práctica psicomotriz es ofrecer a los niños y niñas un espacio cuidadosamente analizado y preparado, para que desarrollen recursos propios con los que afrontar los procesos de maduración psicológica necesarios para un desarrollo saludable. En ese espacio hay una profesional con una formación sólida y rigurosa en diversas actitudes, en el movimiento y los juegos de los niños y niñas, así como en su comprensión y sentido.
ALMUERZO DE MEDIA MAÑANA
Los niños y niñas de Educación Infantil y del primer ciclo de Educación Primaria participan en la dinámica del almuerzo inclusivo de media mañana. La Ikastola gestiona esta comida, y los niños y niñas, de forma colectiva, dan cuerpo al proyecto.
Cuatro días a la semana comen fruta ecológica de temporada, y una vez a la semana pan integral con aceite de oliva virgen extra. Recibimos todos esos alimentos a través de Elikaenea y Errigora, y ellos se encargan de establecer una relación directa con pequeños productores cercanos y de garantizar el suministro. Contamos, entre otros, con fruta local —salvo cítricos—, pan artesano de Arrasate, aceite de Navarra...
Este proyecto tiene varios objetivos, pero uno es el principal: que todos los niños y niñas compartan el mismo almuerzo de media mañana, dejando atrás las diferencias sociales y económicas. Así, ese objetivo coincide plenamente con el principio del derecho a la alimentación de los niños y niñas. Además, queremos incidir en la autonomía de los niños y niñas; por eso, son ellos mismos quienes se encargan de todo el proceso —ir a buscar los alimentos, repartirlos en las aulas, lavar la fruta, recogerlo todo...—. De paso, también apostamos por comidas saludables y queremos impulsar el desarrollo local, sumándonos al movimiento a favor de la agroecología.
Sin pantallas en Educación Infantil, en beneficio de los procesos de aprendizaje y del desarrollo. De hecho, tienen una incidencia directa en el desarrollo del lenguaje, la atención y las relaciones.
En los espacios de Educación Infantil no hay sistemas tecnológicos basados en pantallas. Es una elección pedagógica consciente, adoptada por unanimidad por el equipo profesional.
KUKU! PROGRAMA EMOCIONAL
El objetivo de este programa es conocer las propias emociones, expresarlas y aprender a gestionarlas. De hecho, al conocer nuestras emociones, también entenderemos mejor las de los demás. Ofrece estrategias y recursos para ayudar a crear contextos en los que las personas sean también emocionalmente inteligentes. Además, esos recursos son útiles en ámbitos diversos, tanto en la escuela como en la familia.
Se basa en la oralidad y puede desarrollarse tanto en grupo como en acción autónoma. Ofrece álbumes ilustrados para tocar, oler y sentir, murales, música, juegos y materiales audiovisuales. Todos esos recursos se han creado con el objetivo de utilizarlos en diferentes momentos, situaciones, espacios y edades, y parten de seis emociones básicas: alegría, miedo, tristeza, enfado, sorpresa y asco.
El programa tiene una mirada de 360 grados, ya que el trabajo de las emociones así lo requiere. Incluye materiales para niños y niñas, profesorado y familias.
INGLÉS
En Aranzadi Ikastola, los niños y niñas comienzan a interiorizar los primeros conocimientos relacionados con el inglés a los 4 años. Lo hacemos de forma lúdica, integrado en las zonas para trabajar las inteligencias, y las sesiones son guiadas por una docente especialista.
Durante los seis primeros años del niño o la niña tiene una importancia fundamental dominar la(s) lengua(s) materna(s), y consideramos imprescindible cuidar ese proceso. La oralidad y la comprensión son ámbitos muy importantes para el desarrollo integral, y la lengua materna tiene una importancia esencial en ese camino —el proceso exitoso realizado a través de la lengua materna puede aplicarse a otras lenguas—.
Sabemos que el inglés temprano podría generar confusión en el desarrollo de algunos niños y niñas. Por eso, lo hacemos poco a poco y de forma integrada, impulsando que antes del aprendizaje del inglés el niño o la niña alcance un dominio completo de su lengua materna.
Los parques naturales del pueblo son un gran tesoro, y los utilizamos mucho en nuestro día a día tanto para desarrollar proyectos como para disfrutar del juego autónomo.
El hecho de que Aranzadi esté situada en el centro de Bergara nos permite integrar en nuestra práctica pedagógica espacios más allá de la Ikastola.